31.3.08

El matrimonio como contrato

En la Enc. Casti connubii (parte II) de Pío XI se dice: «El matrimonio tiene solamente lugar a través del libre consentimiento de ambos contrayentes». Objeto de esta unión de voluntades, que «no puede ser sustituida por ningún poder humano», es, con todo, solamente esto: «que los contrayentes quieran o no contraer realmente matrimonio, y, a decir verdad, con una determinada persona».

Por otra parte, la naturaleza del m. «está completamente sustraída al capricho de los contrayentes, de modo que quien haya contraído una vez matrimonio se someta a las leyes divinas y a la naturaleza intrínseca del mismo» (Denz. Sch. 3700). Mientras otros contratos están sujetos al libre convenio de los contrayentes, el contrato matrimonial está determinado en su contenido por su misma naturaleza, es decir, por Dios mismo. La celebración del m. en la forma contractual de modo que cree una obligación ante Dios y ante los hombres es una exigencia del orden social y, al mismo tiempo, una manifestación del amor conyugal, que se expresa a través del juramento santo como unidad, indisolubilidad y exclusividad. En este sentido es el contrato matrimonial «la traducción jurídica del concepto del amor» (R. Savatier)

El liberalismo individualista de fines del s. xvii empezó a disentir enérgicamente del convencimiento, general en todos los pueblos y en todos los tiempos, de que existen instituciones sociales de naturaleza anterior al convenio humano. El Dictionnaire philosophique, fundado por Voltaire (v.), de mentalidad racionalista, designó el m. como «un simple contrato entre ciudadanos» que podía ser en todo tiempo disuelto, «sin que necesitase de otro motivo que el de la expresa voluntad de los esposos». Igualmente el decreto de la Revolución francesa de 20 sept. 1792 dio una interpretación individualista del m.: «Un lazo indisoluble» destruye «la libertad individual»; por lo mismo, se le concede al esposo la declaración de divorcio, aduciendo como motivo exclusivo la falta de la armonía de intereses característica del m. Durante largo tiempo se quiso suprimir el código jurídico de la Revolución francesa de 1789 al 1804 por tratarse de «un derecho de transición, de corta vida»; pero sus efectos se dejan notar de modo manifiesto en el derecho matrimonial hasta nuestros días

Aun cuando el indivualismo liberal -al menos en lógica consecuencia- despojó al m. de sus propiedades esenciales, tuvo que confesar que las relaciones entre el hombre y la mujer no podían dejarse al puro capricho. Así se comprende que el Estado, el cual por una concepción individualista de la sociedad se opuso al individuo como un poder ilimitado, exigiera para sí la prerrogativa sobre el m. y la familia y la facultad de fijar el derecho matrimonial y someterlo a sus leyes. Es digno de notar que José II, bajo el influjo del enciclopedismo, declarara en el decreto oficial sobre el m. de 16 en. 1783 que «el matrimonio debía considerarse como contrato civil» y «que recibía su naturaleza, valor jurídico y finalidad, única y exclusivamente de nuestras leyes nacionales»; una concepción que ha encontrado cada vez más amplia difusión en los s. xix y xx. La doctrina cristiana mantiene su posición frente a todo intento de relativizar el m. o de entregar al poder estatal parte alguna esencial del m. León XIII escribe en la Enc. Rerum novarum (no 9): «Ninguna ley humana puede limitar la finalidad principal del matrimonio, que fue fijada por la autoridad de Dios al principio de la historia del género humano»; el m. «es anterior al Estado; por ello tiene determinados y peculiares derechos y obligaciones que no dependen en nada del Estado».

Muchas personas, en la sociedad industrializada, quieren colocar su anhelo de felicidad individual y subjetiva sin tener en cuenta el orden querido por Dios. Sobre todo, la indisolubilidad del m. es, para muchos, piedra de escándalo (v. iv, 5). René Savatier escribe, con razón, que el divorcio, del cual se prometía «la mitigación de los sufrimientos del matrimonio, produjo, por el contrario, un aumento de esas amarguras»; todo divorcio «es la dolorosa bancarrota de todo un capital de sueños apasionadamente queridos». La retirada «deja a las partes interesadas como objetos usados y no como hombres íntegros», en frase de Joseph Bernhart

Tendría consecuencias insospechables capitular ante la conducta de una gran parte de la población y convertir la opinión y las circunstancias mudables en norma última de virtud. El Tribunal Supremo de Justicia en Alemania calificó de falsa toda decisión judicial «en la que solamente sirva de pauta la realidad social, desnuda de toda interpretación moral. Ello significaría que la acción humana no se debe juzgar según una norma, sino que ella se constituye en norma de sí misma». La jurisprudencia debe partir de que «los preceptos que fijan y garantizan fundamentalmente las relaciones sexuales y la vida comunitaria de marido y mujer -y a través de ellas, y simultáneamente, garantizan el orden debido en el matrimonio, y últimamente el orden social- son normas derivadas de la ley natural y no simples leyes convencionales sometidas al cambiante capricho de algunos grupos sociales»

En los Estados Unidos (Kinsey Report) y en Europa, cada vez más, se suelen organizar encuestas en «la esfera íntima», no solamente para conocer la opinión y la actitud real de la gente en el terreno de lo sexual, sino para poner como norma de conducta el «se piensa», «se hace», a través de la divulgación de los resultados de la encuesta, fundamentándolo en un relativismo sociológico. La doctrina cristiana enseña que el pecado, es decir, la caída en el orden moral, es una triste realidad: «Si dijéramos que no tenemos pecado nos engañaríamos a nosotros mismos, y la verdad no estaría en nosotros» (I lo 1,8). Desde este punto de vista resulta ridículo anunciar, como una novedad, que mucha gente -particularmente en el terreno de lo sexual- no se atiene a la norma moral; y todavía más ridículo resulta el intento de elevar a la categoría de norma moral el comportamiento medio del hombre pecador, obtenido a través de las encuestas

Para acabar, de todo lo dicho se puede deducir que hay tres características esenciales para la validez del m. y que, por lo mismo, deben ser incluidas en el signo afirmativo «sí»: la ordenación a la procreación de nuevas vidas, la dualidad de hombre y mujer, y la indisolubilidad. En el caso de que las leyes civiles determinen otra cosa, valen para los cristianos las palabras de S. Juan Crisóstomo: «No me cites las leyes que han sido dictadas por los de afuera... Dios no nos juzgará en el día deljuicio por aquellas leyes, sino por las leyes que El mismo ha dado» (Aclaración a la la Carta a los Corintos 7,39 ss.)

28.3.08

Incoerências liberalistas

Se os cônjuges escolherem, livre e voluntariamente, incluir no seu “contrato matrimonial” uma cláusula que os obrigue a manterem-se casados “até que a morte os separe”, as leis civis permitem que eles exerçam a sua “liberdade contratual” ou impõem-lhes a possibilidade do “divórcio” ?

E se, de facto, ninguém puder casar-se civilmente sem que a possibilidade legal do divórcio possa ser eliminada do “contrato” em causa, não será esta uma forma de impor uma moral particular através da lei ?
E assim se comprova que todo o edifício está assente em alicerces pouco sólidos.

Não é preciso recomeçar do princípio. Basta começar "No princípio..."

27.3.08

5 Reasons Muslims Convert

Parece que isto não é um caso isolado.

De acordo com um inquérito citado por este Sr., as razões são estas:
  1. The lifestyle of Christians. Former Muslims cited the love that Christians exhibited in their relationships with non-Christians and their treatment of women as equals.

  2. The power of God in answered prayers and healing. Experiences of God's supernatural work—especially important to folk Muslims who have a characteristic concern for power and blessings—increased after their conversions, according to the survey. Often dreams about Jesus were reported.

  3. Dissatisfaction with the type of Islam they had experienced. Many expressed dissatisfaction with the Qur'an, emphasizing God's punishment over his love. Others cited Islamic militancy and the failure of Islamic law to transform society.

  4. The spiritual truth in the Bible. Muslims are generally taught that the Torah, Psalms, and the Gospels are from God, but that they became corrupted. These Christian converts said, however, that the truth of God found in Scripture became compelling for them and key to their understanding of God's character.

  5. Biblical teachings about the love of God. In the Qur'an, God's love is conditional, but God's love for all people was especially eye-opening for Muslims. These converts were moved by the love expressed through the life and teachings of Jesus. The next step for many Muslims was to become part of a fellowship of loving Christians.
NOTA TÉCNICA: Survey of 750 Muslims who converted to Christianity. The respondents were from 30 countries and 50 ethnic groups. The survey was prepared at Fuller Theological Seminary's School of Intercultural Studies, and reported in Christianity Today.

O secretário-geral do praesidium do...

... meu "partido" (post de Terça-feira, Março 18, 2008)

26.3.08

Gorbachev Dispels "Closet Christian" Rumors; Says He is Atheist

Editor's note: Perhaps Gorbachev is, and wants to remain, a closet Christian. Ambassador Thomas Melady, former US Ambassador to the Vatican, at an "Inside the Vatican" dinner in Washington D.C. in December, told others at his table that he found out in about 1990 that Gorbachev had been secretly meeting with John Paul II for 2 years leading up to the fall of the Berlin Wall and communism. The White House had sent Melady to Rome to find out why Gorbachev, on his way to meet with Reagan, was stopping first in Rome. That is when Amb. Melady first learned of this, and he said he credits John Paul II with helping to bring about the democratization of Russia.

Now, if Gorbachev is an atheist, why would he consult with John Paul II above many others?

And why did he recently kneel at the tomb of St. Francis, rather than stand and take photos as a non-pilgrim, tourist would do?

Things just don’t add up.

22.3.08

O Catecismo em Português no site do Vaticano

Em visita recente descobri que o Catecismo da Igreja Católica - na sua versão integral - foi finalmente publicado em português no site do Vaticano.

A tradução portuguesa do Compêndio do Catecismo encontrava-se já disponível há algum tempo. Mas para consultar o Catecismo propriamente dito em português era, até agora, necessário recorrer a sites brasileiros.

Obrigado !

19.3.08

Mikhail Gorbachev admits he is a Christian

Daily Telegraph, 19/03/2008:
"Mikhail Gorbachev, the last Communist leader of the Soviet Union, has acknowledged his Christian faith for the first time, paying a surprise visit to pray at the tomb of St Francis of Assisi.

Accompanied by his daughter Irina, Mr Gorbachev spent half an hour on his knees in silent prayer at the tomb.

... "It was through St Francis that I arrived at the Church, so it was important that I came to visit his tomb," said Mr Gorbachev.
Só falta o Mário Soares...

18.3.08

A velha lista de pecados da comunicação social

[recolha realizada por insistência familiar]

Há 4 anos que acompanho as notícias sobre a Igreja nos media. Normalmente, quando surge uma notícia deste tipo deve assumir-se que o contrário é que é verdadeiro (hipótese de trabalho). Nestes casos é sempre melhor consultar as fontes; não se pode confiar nos jornalistas.

  • Texto integral da entrevista ao Bispo Gianfranco Girotti publicada no jornal L’Osservatore Romano

  • Vaticano: Sem "lista" de novos pecados, Agência Ecclesia (orgão da conferência episcopal portuguesa), 12/03/2008:

    "A notícia que correu mundo nos últimos dias, sobre uma "nova lista" de pecados mortais/capitais baseia-se numa entrevista do Bispo regente do Tribunal da Penitenciaria Apostólica, D. Gianfranco Girotti, ao jornal do Vaticano L’Osservatore Romano.
    Não se trata, como foi noticiado, de um decreto do Vaticano, mas de uma peça do jornalista Nicola Gori, que leva como título "As novas formas do pecado social"...
    "

  • Novos pecados: Bispo apenas chamou a atenção para novas questões, Agência Zenit (O presidente da ZENIT é membro da Comissão Pontíficia que trata da Comunicação Social), 17/03/2008

    "Um bispo brasileiro explica que o regente da Penitenciaria Apostólica da Santa Sé apenas «chamou a atenção para algumas questões», mas «não deu uma lista de novos mandamentos»."

  • Vaticano Não Publicou Nova Lista de Pecados Capitais, Agência Zenit, 11/03/2008

    "CIDADE DO VATICANO, terça-feira, 11 de março de 2007 - «O Vaticano não publicou uma nova lista dos sete pecados capitais», esclareceram nesta terça-feira fontes da Igreja Católica.

    A Sala de Comunicação da Conferência Episcopal da Inglaterra e Gales emitiu um comunicado para fazer esta declaração em resposta a vários artigos de imprensa.
    «Não existe nenhum edito vaticano novo», declara o comunicado, explicando que a confusão se deve à interpretação que alguns órgãos informativos fizeram de uma entrevista publicada na edição italiana cotidiana de «L’Osservatore Romano», com data de 9 de março.

    O entrevistado é Dom Gianfranco Girotti, bispo regente do tribunal da Penitenciaria Apostólica. O penitenciário maior é o cardeal americano James Francis Stafford.
    O jornalista Nicola Gori perguntou ao prelado: «Quais são, segundo o senhor, os novos pecados?».

    «Há várias áreas dentro das quais hoje percebemos atitudes pecaminosas em relação aos direitos individuais e sociais», responde Dom Girotti...
    "

  • No "new sins" but an old media blindspot, Catholic World News, 11/03/2008

    "When he finished his interview with L'Osservatore Romano, Archishop Gianfranco Girotti probably thought that his main message had been an appeal to Catholics to use the sacrament of Confession. Little did he know that the English-language news media would play the interview as a newly revised list of sins.

    Archbishop Girotti, the regent of the Apostolic Penitentiary, spoke to the Vatican newspaper about "new forms of social sin" in our era. He mentioned such transgressions as destructive research on human embryos, degradation of the environment, and drug trafficking. Within hours, dozens of media sources were suggesting that the Vatican had radically revised the Ten Commandments, issuing a list of "new sins."

    As usual, a British newspaper leapt to the forefront with the most sensational and misleading coverage.
    "